
Las noches de invierno pueden convertir el dormitorio en un lugar donde hay que luchar entre mantenerse caliente y poder descansar. Te quedas acostado, esperando a que la habitación se caliente, mientras que un calentador de aire funciona en segundo plano, manteniendo tu cerebro activo. Por la mañana, te levantas antes de que suene la alarma, y parece que en realidad no has dormido nada.
Lo que realmente importa
Hemos diseñado este calentador eléctrico por WiFi basándonos en el calor infrarrojo, utilizando un elemento de fibra de carbono. No mueve el aire; calienta directamente a las personas y las superficies, como los rayos del sol en una mañana fresca. El aparato funciona a un nivel de ruido muy bajo: 42 dB(A). Lo único que notas es el calor. El control es preciso gracias a un termostato integrado y a la tecnología WiFi, lo que permite programar la temperatura desde el teléfono móvil y evitar esa sensación de sequedad y sobrecalentamiento. El calentador permanece frío al tacto, y cuenta con protección contra vuelcos para mayor seguridad.
Por qué funciona bien en el dormitorio
En el dormitorio, el silencio no es un beneficio adicional: es la base para dormir profundamente. El calor infrarrojo llega sin ruidos ni corrientes de aire, lo que permite dormirse más rápido y permanecer en estados de descanso durante más tiempo. El calor radiante ayuda a relajar los hombros tensos y a calentar los pies fríos, además de mejorar la circulación sanguínea. Con la programación vía WiFi, la habitación alcanza la temperatura deseada justo cuando te acuestas. Además, el consumo de energía es razonable, ya que el calentador no está funcionando todo el tiempo.
Detalles prácticos
El calor infrarrojo funciona mejor cuando está dirigido hacia las personas que lo utilizan. Coloca el calentador de manera que el calor cubra toda la zona de la cama, y mantén una distancia adecuada entre él y las sábanas y cortinas. Para obtener los mejores resultados, úsalo en una habitación adecuadamente aislada. En espacios muy ventosos, podría ser necesario utilizar algún tipo de calentador adicional. La instalación es sencilla: conecta el aparato a una toma eléctrica estándar, únete a tu red doméstica y configura el termostato.