
Salga al exterior en una noche fresca y lo sentirá de inmediato: el aire es muy frío. Incluso los mejores calentadores de patio no pueden evitar que el frío vuelva a invadir el espacio en cuanto se apagan. Por eso, los calentadores eléctricos infrarrojos son realmente útiles. Los calentadores convencionales de aire forzado emiten calor que desaparece tan rápido como llega. En cambio, los modelos infrarrojos proporcionan un calor radiante que permanece en el lugar, por lo que su terraza, porche o cenador parecen ser una extensión natural de la casa.
¿Qué es importante en su funcionamiento? Estos calentadores emiten energía infrarroja de onda corta, que viaja en línea recta y es absorbida por personas, muebles y materiales de construcción. En resumen, es como si hubiera luz solar en su espacio exterior. El núcleo del calentador está hecho de fibra de carbono resistente, combinada con un tubo de cuarzo de alta transmisión, lo que permite emitir 1500W de calor radiante. Este calor calienta directamente los objetos, no el aire, por lo que el calor permanece en el lugar. Cuando el calentador se apaga, las superficies calentadas continúan liberando calor, manteniendo la temperatura cómoda durante 20-30 minutos más que los calentadores convencionales. Funciona con corriente eléctrica estándar de 120V, y cuenta con un termostato integrado para un control preciso de la temperatura, además de protección contra vuelcos, para su tranquilidad.
¿Por qué este método es adecuado para la vida al aire libre? Vivir al aire libre significa pasar tiempo afuera, sin tener que interrumpirlo cuando la temperatura disminuye. La gran ventaja de los calentadores infrarrojos es que no hay necesidad de mantenerlos encendidos constantemente para sentirse cómodo. Se puede notar su efecto en las mañanas frías mientras se toma el café, o en las noches con amigos. Ya no será necesario refugiarse bajo mantas. Además, este calor persistente reduce el consumo de energía, ya que el calentador no necesita estar encendido todo el tiempo para mantener la temperatura cómoda.
Instalación y colocación Los calentadores eléctricos infrarrojos funcionan mejor en espacios cubiertos o parcialmente cerrados, donde el calor radiante se refleja en las superficies y se acumula. No están diseñados para lugares expuestos al viento, ya que las ráfagas de viento interrumpen el patrón de calor y reducen su eficacia. Para obtener los mejores resultados, colóquelos a una altura de 6-8 pies sobre el suelo y ángüelos de modo que cubran el área donde se sientan. La instalación es sencilla: basta con conectarlos a un enchufe con tierra, y así cualquier rincón al aire libre se convertirá en un lugar cálido y acogedor.