
Manteniendo todo seguro con lámparas IR recubiertas de oro
Si utiliza calentadores infrarrojos en zonas de limpieza química, seguramente ya conoce el problema: vapores inflamables y sustancias corrosivas por todas partes. En un entorno como ese, un tubo de cuarzo convencional solo sirve para causar problemas. Por eso, optamos por usar un diseño de doble tubo recubierto de oro. Este diseño está pensado precisamente para este tipo de situaciones caóticas.
¿Por qué el oro y el diseño de doble tubo?
En primer lugar, el recubrimiento de oro no existe solo por estética. De hecho, su función es reflejar una gran cantidad de calor hacia el objetivo deseado. Esto evita que la carcasa exterior de la lámpara se caliente demasiado. Sin este recubrimiento, el cuarzo podría sobrecalentarse y romperse.
Luego está el diseño de doble tubo. Al duplicar la superficie de calentamiento en un espacio reducido, no es necesario utilizar un solo filamento para alcanzar la temperatura deseada. Es una forma mucho más eficiente de generar calor, lo que significa que las lámparas duran más tiempo y no es necesario reemplazarlas cada pocas semanas.
Manejo de las zonas peligrosas
Cuando se trabaja en un ambiente explosivo, incluso una chispa puede ser catastrófica. No queremos correr riesgos. Por eso, sellamos estas lámparas en carcasas protectoras que mantienen las conexiones eléctricas y el cuarzo caliente alejados de esos gases químicos.
Lo importante es el sello hermético. Si los líquidos corrosivos penetran en la lámpara, pueden dañar los electrodos y causar arcos eléctricos. Para evitar esto, utilizamos juntas reforzadas. Estas juntas mantienen la mezcla de gases dentro de la lámpara en su lugar adecuado y evitan que los productos químicos entren en contacto con ella.
Algunas cosas a tener en cuenta
Estas lámparas son muy potentes, pero ese poder tiene un precio. Si instala varias lámparas, asegúrese de que sus controladores puedan soportar el aumento inicial de corriente sin fallar.
Un consejo útil: tenga cuidado durante la instalación. El recubrimiento de oro es efectivo, pero también es delicado. Si deja huellas dactilares o aceite en el tubo, se crearán puntos calientes que pueden dañar la lámpara antes de lo esperado. Manténgala limpia y todo estará bien.